Es que no puedo quedarme callado ante tus constantes agresiones. Te dije muchas veces que sos muy cruel cuando querés y lo sabés, y a pesar de ya no siento nada de lo que alguna vez sentí por vos (¿amor? who knows...), sabé que me parte el alma verte hacer estas cosas. Me duele mucho que me hagas esto. Siento una puntada en el corazón y una debilidad en los ojos que me cuesta sobrellevar. Y no pretendo ponerme en víctima. Simplemente digo lo que me pasa, y quiero que lo sepas. No te creas que es tan fácil admitir las debilidades propias y exponer la propia herida.
Porque por más que digas que no vas a pensar ni hablar "del tema", que no soy importante y que no valgo tu tiempo (perfecto ejemplo de ser hiriente al pedo) etc etc, te conozco lo suficiente como para saber que no es así. Yo por lo menos no intento auto-convencerme de esas cosas, porque sé que son irreales, y que el pasado no se borra completamente, nos guste o no. Si bien ya no pienso en vos, no pienso que "no valés mi tiempo".
Me duele mucho encontrar contradicciones entre lo que decís y lo que hacés. Pero no me duelen tanto las de ahora sino que me refiero a las de hace un tiempo. Me dolió muchísimo encontrar incoherencias, mentiras y "vueltas de tuerca" en vos, inclusive cuando alegabas sinceridad absoluta. Por más que te hayas enojado y me hayas dicho que me querías matar cuando te dije algo que no te gustó, desde el mismo momento en que esa idea se cruzó por mi mente no fue algo al voleo, una cosa que se me ocurrió porque sí. Si me conocieras un poco, sabrías que soy muy cerebral y que antes de decir eso lo pensé fácil 15 veces. Yo sabía perfectamente a quién me estaba refiriendo y estaba casi seguro de haber acertado (hoy lo estoy, mi percepción nunca me falló), pero como era obvio (y entendible) no me lo ibas a admitir. Sin embargo, reaccionaste cual huracán en el océano caliente y se encendió una chispa de furia en tu interior. Después me preguntás porqué no te dije más nada y me decís que "soy un cagón". No es que tenga miedo de que me domines físicamente, sino que no es mi idea trabarme en una pelea en tu propia casa. No por cagón sino porque soy ubicado aunque digas lo contrario. Por eso tengo que recurrir a este medio para decir las cosas. Si hubiese podido charlar sin que empieces a reaccionar de ese modo, lo habría hecho ahí mismo. O ya te olvidaste mi gigante cara de sorpresa cuando te levantaste y empezaste a moverte de forma amenazante? Ok, sos impulsiva. No es mi problema, no tengo porqué resolverlo ni me sirve como explicación para resolver el mío.
Pero lo que más me duele es que hayas jugado conmigo, conciente o inconcientemente. Jugado en el sentido de generar ideas o expectativas que sabías que no ibas a cumplir. Por más que vos digas que no tenés tiempo, ¿qué querés que piense si solita te ofrecés a llevarme gratis hasta allá y que me quede una semana en tu casa? ¿No te parece lógico que yo espere algo? Pensalo de otro modo: ¿qué pasaba si yo estaba en tu lugar y vos en el mío? No me pareció para nada gracioso que desde el mismo instante en que te vi ya sentí cierta hostilidad hacia mí. Desde el mismo estacionamiento sentí que yo ya no era nada para vos, que tan solo querías despegarte de mí, como sacandome de encima. Ni siquiera te dignabas a mirarme a los ojos y apenas me hablabas. ¿No te parece que todo eso no concordaba con mis expectativas? Me parece muy pero muy hipócrita que me hayas dicho que no sabés "porqué esperaba tanto". No creo que sinceramente que pienses que yo esperaba que pase lo que pasó. Por otro lado, no esperaba "tanto". Sabés perfectamente lo que esperaba.
Si querés te digo porqué digo que ya no te importaba. Me dijiste que te costó mucho decirme que terminabas porque "no daba para más". Sin embargo, no noté ninguna expresión ni sentimiento genuinos en vos. No te afectó lo más mínimo que yo me ponga mal o que nuestra relación se fuera a pique. Apenas un pucherito, y listo. Como si fuera un trámite en un banco. Si hasta me dijiste que no entendías porque yo no me iba ese mismo día. O sea que tu idea de mi viaje era: "Llega, lo ignoro hasta el día siguiente, corto todo, lo ignoro un rato más y se va".
Y encima tengo que tolerar que digas que no entendés el porqué de mi enojo. Quizá una lista de motivos te lo haga más fácil: 1) me hiciste ir al reverendo pedo, sabiendo todo lo que iba a pasar. ¿En serio esperabas que me tome con alegría tanta hostilidad y que ahora seamos amigos del alma? ¿O que no me diera cuenta de lo que tenías planeado? 2) tengo que escuchar que soy un resentido y que te jugaste por mí (????????) y a cambio te di mierda. No soy resentido, simplemente fuiste muy hiriente. Y vos me diste 50 camiones de rosas, seguro. Te informo que me hiciste pasar el peor viaje de mi vida. 3) me boludeaste cuando me llamaste el 13/6 diciendome que me extrañabas muchísimo, que tenías muchas ganas de estar acá, etc etc. No creas que voy a creerte que de un momento al otro me extrañás solo porque es mi cumpleaños, cuando ni antes ni después tenías ganas de verme. No existe el extrañar "por momentos". 3) me mentiste en repetidas ocasiones, y después me das una clase de moralina porque te mentí sobre algo tan trivial como caminar 8 cuadras más o menos. 4) Decir que soy una piedra parecida a M. Primero, fuiste hipócrita cuando me dijiste que era distinto y en el fondo pensabas que era parecido. Segundo, porque decís que soy una piedra en tu camino. ¿Así recordás a alguien que, según tus palabras, te sacó de un pozo? ¿Así me venís a hablar de "caer bajo"? ¿Así me venís a hablar de darle algo al otro y recibir mierda?
¿Así me venís a hablar de que intentaste terminar bien?
Rich lo ha dicho a las 4:52 a. m.
|