11.10.06A lo largo de este año empecé a cambiar mi modo de ver muchas cosas, tantas que ni sé cuales ni cuantas son. Solo sé que incluye cosas tan variadas como amigos, carrera, mujeres, yo mismo, y muchas otras cuestiones, aunque siempre relacionadas con la manera de ver las cosas. (También se podría decir 'maduración', pero bleh.)Sin embargo siento que me quedan por cambiar muchas cosas y que tengo que hacerlas rápido, no porque alguien me corra (ya sé que nadie me corre) sino porque no le veo sentido a postergar algo que puedo hacer hoy. Hay que aprovechar ahora, algún día me voy a morir y no voy a poder hacer más nada. La vida se trata de disfrutarla, no? De todos modos, estoy contento con este cambio y con otros que eventualmente vendrán, porque me parecen positivos tanto para mi propia visión de mí como para mi contacto con el resto. Esto me recuerda el tema Fairytale de Edguy, donde cuenta que la vida es un cuento de hadas [hacé click, salame! ah te creés pillo y querés leer en inglés? tomá!] Un cambio, por ejemplo, es la apertura musical que hice a principio de año y que empezó cuando fui a Madryn. La historia es sencilla: antes era muy cerrado y lo que escuchaba era 95% Metallica. Llegó un punto en el que lógicamente me saturé y empecé a ver discos de bandas similares, como Megadeth, pero nunca saliendo de cierto tipo de música. Y era muy prejuicioso con respecto al resto. Pero el viaje a Madryn dura 20 horas, y en algún momento de la noche en el cual me desperté (y no da hablar con alguien y despertar a medio micro.. no da), agarré los discos del amigo Juan, y vi un tal Episode de Stratovarius. 'Ah, debe ser puro ruido esto', pensé (prejuicio que tiene el 80% de la gente acerca del metal, pero eso es otro tema) y seguí mirando que había. Pero después me di cuenta de lo estúpido de mi prejuicio: como voy a saber que es puro ruido si nunca lo escuché? Entonces agarré el disco y lo puse. El primer tema, Father Time, me pareció genial. Era un metal muy distinto al que siempre había escuchado, y del cual no tenía idea de su existencia. Luego vinieron otros temas que me parecieron extraños, que combinaban partes pesadas con violines y otros instrumentos clásicos, partes muy lentas con partes muy rápidas, etc. De hecho no pude terminar el disco (que tampoco es tan largo) debido a que tenía la oreja demasiado acostumbrada a una cosa en particular - a un ritmo generalmente constante e instrumentos fijos. Eso nuevo chocaba con mis antiguos 'esquemas'. Al otro día lo puse de nuevo porque me pareció que era interesante, y aparte porque no lo había terminado. Esta vez pude terminar el disco y apreciar otros matices que tenían los temas, que no 'saltan' a la primera 'escuchada'. Me pareció aún más genial que el día anterior. A partir de ese momento me di cuenta de todo lo que me estaba perdiendo, y eso que Episode no es nada nuevito, ese disco tiene ya 10 años, así que lo que me perdía era más de lo que creí en un primer momento. Luego me enteré que Stratovarius pertenecía al denominado 'power metal', un estilo bastante europeo. Más adelante fui conociendo más bandas 'power', como Helloween, Hammerfall, Sonata Arctica, Primal Fear, Edguy y muchísimas más. Y así es como mañana voy a ver a Strato en vivo. Mirá qué distinto sería todo si me hubiera quedado en 'ah, debe ser puro ruido esto'. Ese ejemplo puede servir para ilustrar lo que me pasó en muchas otras circunstancias, donde antes me cerraba en algo, pero ahora me abro aunque no totalmente (cosa que no quiero, no quiero escuchar Robbie Williams, tampoco la pavada che :P). Conclusión: una mente abierta me parece mucho mejor y me permitió descubrir cosas y sensaciones totalmente desconocidas. Aunque siento que aún falta más. Más apertura y más cosas que descubrir. Pero los primeros pasos ya estñan hechos. Rich lo ha dicho a las 2:11 a. m. |