Basta. Me pudrí de vos. Sí, del carnicero de acá a la vuelta ¬¬
Oíme bien, pedazo de hijo de un vagón de peteras sidosas: Me tenés podrido con eso de creerte el importante y hacer esperar a la gente en la caja, entre tantas otras forradas. La próxima vez que me hagas esperar en la caja DIEZ MINUTOS porque te quedás hablando por teléfono acerca del (pedorrísimo) equipo de San Lorenzo (ASÍ de grande te quedó el culo después de los 7 goles que te comiste el otro día, GIL!!!!), voy a agarrar esos cuchillos enormes que tenés ahí y te los voy a clavar de a uno en esa fea cabeza, me entendiste, enfermito? Por algo no tenés ni la mitad de clientes que tenías antes. Incluíme en esa lista de gente que nunca más volverá a tu apestoso local.
Y ya que estás podés irte a la recalcada cajeta de tu (puta) madre.
Me hacen calentar, carahomierda.
Rich lo ha dicho a las 11:16 p. m.
|