Estoy a punto de dar un paso importante en mi vida. A punto de cumplir una meta/objetivo personal que se me viene postergando hace rato, algo así como 3 años.
Evidentemente tuve la suficiente paciencia como para perseverar todo este tiempo a pesar de los fracasos y finalmente estar ahí nomás de lograrlo. Pero toda la paciencia que tuve, se fue en un segundo cuando vi que estoy ahí nomás. Y no sólo eso, sino que ya no tengo que hacer nada, es solamente cuestión de tiempo. A fin de año la meta se logra casi solita, el esfuerzo ya está todo hecho.
Este ejemplo me sirve para plantear una paradoja: (???)
Cuando la meta está lejos, se tiene paciencia y perseverancia, se puede esperar y seguir intentando. Ahora bien, si la meta está cerca o muy cerca como en mi caso, no hay paciencia y tiene que ser YA. Aunque ya se sepa que estás ahí nomás, tiene que ser YA.
Medio ridículo no? Porque.. digo.. si esperaste 3 años y ya estás ahí, qué te cuesta esperar 4 o 5 meses más?
Rich lo ha dicho a las 2:46 a. m.
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